Queen, precursores de algunos despliegues técnicos que hoy en día parecen normales

Pablo Baule

Alberto Mazcuñán te trae la mastodóntica gira del «Magic Tour» que quedó inmortalizada en «Wembley ’86»

En este fin de semana festivo voy a aprovechar el “Cazado en vivo” de hoy para hablar de un directo superlativo, como todo lo relacionado con el Magic Tour de Queen de 1986.

Todo era a lo grande, tanto es así que definió muchos de los elementos que hoy en día vemos como normales en los conciertos y festivales de gran tamaño, esos que seguimos echando de menos desde marzo del año pasado a causa de la COVID-19.

El tour se desarrolló entre el 7 de junio y 9 de agosto de 1986 visitando toda Europa: Suecia, Holanda, Alemania, Bélgica, Francia, Suiza, Austria, Hungría (este concierto también tiene un contexto muy especial que analizaremos otro día), Irlanda, España (como recuerdan en Madrid, Barcelona y Marbella) y, cómo no, Reino Unido.

Necesitaron más de quince camiones para transportar todos los equipos necesarios para crear el escenario más moderno, lujoso de su época. Un equipo que lució sobremanera en los dos conciertos más especiales de aquella gira y que hoy recordamos: Live at Wembley 1986

Tras conquistar el Olimpo un año antes en el mismo lugar durante los conciertos del Live Aid, Queen se presentó en 1986 como un solo y poderoso ente capaz de condensar la energía de todas las bandas que participaron en el festival.

Un escenario de casi cincuenta metros de ancho y quince de altura que ocupaba todo un extremo del estadio. Era tan pesado, que los soportes tuvieron que ser fijados a los propios cimientos de la estructura.

El equipo de sonido fue también ambicioso e inédito hasta aquel momento, con dos enormes PA a los lados del escenario que ayudaban a ver con más claridad al público que estaba en las filas de atrás. Alimentadas con más de medio millón de vatios incluyendo torres de delay que tan normales nos parecen hoy en día. Para rematar la mastodóntica obra, incorporaron el set de iluminación más grande hasta la fecha que pesaba más de nueve toneladas.

Por suerte, hoy en día existen sistemas de audio y luces que aportan mayor cantidad de luz y sonido pesando bastante menos.

Más de 150,000 asistentes fueron testigos de los primeros conciertos de Queen, como espectáculo propio, en aquella ubicación. Originalmente sólo se programó una fecha, pero al agotarse en pocas horas las entradas para el primer show del 12 de julio, se decidió añadir un concierto más el día de antes, convirtiendo a Queen en uno de los únicos tres espectáculos en tocar dos noches seguidas en el templo del fútbol inglés

Todo estaba listo para que la banda descargara su mejor reportorio, con un Freddie pletórico envuelto en su famosa chaqueta amarilla y los pantalones blancos o portando cetro, capa y corona para despedir el concierto con el ya mítico “God Save The Queen”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × 1 =

Next Post

¿Cómo fue la grabación de “Stars”, el clásico más multitudinario del heavy metal? “Estaba cagado de miedo”

Así fue la grabación del «Stars» de Hear N’ Aid, […]